26 oct. 2026 · 4 min de lectura
Checklist de Accesibilidad para Webs de Negocios
Diez comprobaciones en diez minutos para encontrar los mayores problemas de accesibilidad de tu web, con herramientas gratuitas y sin conocimientos técnicos.
La mayoría de las webs de pequeñas empresas no se construyen pensando en la accesibilidad, y quienes lo sufren son tus clientes: alguien que usa solo el teclado, alguien con poca visión, alguien que lee en el móvil bajo el sol. Corregir los mayores problemas suele ser rápido, y además suele hacer la web más fácil para todos y para los buscadores.
No necesitas ser técnico. Solo hace falta un navegador, el teclado y unos diez minutos.
Antes de empezar
Abre tu web en un ordenador. Dos herramientas gratuitas ayudan por el camino: el informe Lighthouse que trae Chrome (clic derecho, Inspeccionar, pestaña Lighthouse) y la extensión de navegador WAVE. Ninguna encuentra todo, pero las dos señalan problemas reales.
Las diez comprobaciones
- Usa solo el teclado. Pulsa Tab para avanzar por la página y Enter para abrir cosas. ¿Llegas a todos los enlaces, botones y campos de formulario? ¿Ves siempre dónde estás (un contorno visible)? Si el foco desaparece, quien usa el teclado se pierde.
- Amplía al 200%. Pulsa Ctrl y + hasta que la página esté al 200%. ¿El texto sigue siendo legible, sin nada cortado ni superpuesto? En una ventana del ancho de un móvil no deberías tener que desplazarte hacia los lados.
- Comprueba el contraste de color. El texto gris claro sobre blanco es el error clásico. El texto normal necesita un contraste de al menos 4,5 a 1 con su fondo (3 a 1 para texto grande). Pega tus dos colores en un comprobador de contraste gratuito, como el de WebAIM.
- Describe tus imágenes. Cada imagen que transmite información necesita una descripción corta (texto alternativo) que diga qué muestra. Las imágenes puramente decorativas deben llevarla vacía, para que los lectores de pantalla las salten.
- Usa los títulos en orden. Cada página debe tener un título principal y subtítulos debajo. Los títulos sirven para estructurar, no para agrandar el texto, porque quienes usan lectores de pantalla saltan entre ellos.
- Haz que los enlaces digan adónde llevan. "Ver nuestros precios" es claro. "Haz clic aquí" repetido cinco veces no lo es.
- Pon etiqueta a cada campo de formulario. Cada campo necesita una etiqueta visible, y un mensaje de error debe decir qué salió mal y cómo corregirlo, no solo pintar la caja de rojo.
- No dependas solo del color. Si un error aparece solo en rojo, quien no distingue el rojo no lo verá. Añade texto o un icono.
- Pon subtítulos a los vídeos. Los vídeos con voz necesitan subtítulos o una transcripción escrita, para personas sordas y para quien ve sin sonido.
- Revisa lo básico. Cada página necesita su propio título en la pestaña del navegador, y el idioma de la página debe estar definido para que los lectores de pantalla pronuncien bien las palabras.
Después, pasa la comprobación automática
En Chrome, abre Lighthouse y ejecuta el informe de Accesibilidad en tu página de inicio. Una puntuación alta es buena noticia, pero no es una garantía: las herramientas automáticas solo encuentran una parte de los problemas, y por eso cuentan las comprobaciones manuales de arriba.
Qué hacer con lo que encuentres
Anota los problemas y ordénalos: acceso por teclado, contraste y formularios primero, porque impiden de verdad usar la web. Después envía la lista a quien se ocupe de tu sitio. Si no tienes a nadie, puedo mirar tu web y decirte qué corregiría primero: envíame la dirección por el formulario de contacto.
Hago las mismas comprobaciones en mi propia web, y explico qué pruebo y qué no en mi declaración de accesibilidad. Si quieres entender por qué importa más allá de las normas, lee por qué la accesibilidad web importa para todos.